martes, 16 de febrero de 2010

NADA QUE DECIR

Se quedo escondida debajo de las sabanas, pensando que eso la protegería de todo mal, se quedo acurrucada, agarrada a sus rodillas casi hecha un ovillo y se quedo en silencio. Noto su mano buscándola entre las sabanas, esa mano que ya nunca olvidaría, esa mano que la callaba en cada tarde o noche. Esa mano que un día le tendió un amor respetuoso, esa mano que la llevo a tantos sitios y la protegió de tanto, ahora esa mano era su dolor.




En soledad y en silencio vivía su tortura cada día. Sonreía en el descansillo del portal en cada cruce de miradas, en cada chismorreo ocultaba su dolor. Ya no había nada que decir, enmudecieron su alegría y sus palabras hacia tanto…. Recordaba aquellas manos de una manera tan diferente, las recordaba y vagamente, cuando acariciaban su cara, su cuerpo, cuando la desnudaban con un simple roce… ahora aquellas manos acariciaban cada golpe, cada moratón... cada bofetada… el roce se había vuelto tan brusco que cosía los jirones de la ropa casi a diario… en su soledad, gritaba en silencio porque callaron sus labios con algún punto q otro….allí en su soledad… sola ante el fin se perdieron sus miradas, la furia se desato de nuevo sin motivo alguno, sintió sus lagrimas de nuevo caer, sin nada que decir, sin nada que contar, asumió su miedo y recibió los golpes q ya esperaba…. Sintió desnuda su alma, su corazón ya no marcaba las horas, el minutero se había parado y allí en un rincón aleatorio de su casa, donde había acabado después de su ultimo golpe, se pregunto si este seria el ultimo… si ella seria la ultima… nada que decir, nada tuvo que contar, sola ante su fin…